| Comunicación presentada por
Antonio Cantero Muñoz en el Congreso Internacional "LAS
ÉLITES EN LA ÉPOCA MODERNA: LA MONARQUÍA",
celebrado en Córdoba entre los días 25 y 27 de octubre
del 2006, (en prensa).
Esta comunicación tiene por objeto hacernos ver como durante
la Edad Moderna, el patronato ejercido por las clases privilegiadas
sobre parroquias, conventos, capillas o ermitas, era utilizado para
hacer clara ostentación de su poder económico y social,
pues por entonces esos lugares sacralizados eran los más emblemáticos
de las localidades y villas de nuestro país[1].
Nuestro estudio se centrará en la localidad cordobesa de Doña
Mencía, en el patronato ejercido por la familia Alcalá
Galiano sobre la capilla de Jesús Nazareno, y los Valera sobre
la de Santo Domingo de Guzmán, y previamente nos referiremos
al ejercido por los condes de Cabra en la parroquia de Nuestra Señora
de Consolación y su Capilla Mayor. Y veremos como queda reflejada
la estructura de la sociedad estamental, y la preeminencia de estas
familias sobre las clases populares y minorías marginadas,
que entre otros se pone de manifiesto, en el derecho a ocupar los
lugares preferentes en actos religiosos que allí tenían
lugar y ser los únicos que podían tomar asiento en sus
bancos, el poner escudos familiares y lápidas funerarias en
los oratorios, la inhumación de sus cuerpos en el interior
del templo en los sitios más importantes.
LA PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DE CONSOLACIÓN,
COMO EJEMPLO DE IGLESIA PROPIA O DE FUNDACIÓN PRIVADA DE LOS
CONDES DE CABRA
Aunque el poblamiento humano en lo que hoy es Doña Mencía
y sus alrededores no ha tenido interrupción desde tiempos prehistóricos[2],
la localidad que hoy conocemos se fundó en los primeros años
del siglo XV, concretamente el 2 de agosto de 1415 durante la minoría
de edad de Juan II. Y siendo regente don Fernando de Antequera, autorizó
a don Diego Fernández de Córdoba, primer conde de Cabra,
para que crease una población con su fortaleza en el término
de su señorío[3].
Y aunque su origen esta relacionado de forma directa con la conquista
y aseguramiento con la entonces peligrosa frontera con el reino nazarita,
es algo más que la simple reconquista y repoblación,
y se enmarca en el proceso de señorialización de estos
territorios cordobeses[4],
pues por entonces se formalizó una fuerte oposición
en Baena por parte del Cabildo Municipal y sus vecinos, a que esta
población pasara a formar parte de señorío del
mariscal de Castilla, situación que perduró hasta 1448[5].
Ello explica la negativa del estamento eclesiástico de esta
localidad a ir a Doña Mencía a prestar servicios espirituales,
intentando de esta forma dar lugar al despoblamiento y consiguiente
perjuicio al Conde de Cabra[6].
Esta situación un tanto comprometida fue salvada por éste
recurriendo a los dominicos a quienes encargó el cuidado de
almas en Doña Mencía, pues estaba facultado para hacerlo
conforme a la sentencia dada por el obispo de Córdoba don Gonzalo
Fernández Deza el 9 de febrero de 1422[7].
Su parte dispositiva convertía en parroquia la hasta entonces
iglesia, con cementerio y pila bautismal propia, separándola
de la jurisdicción de Baena, y le otorgaba el derecho de patronato
con carácter hereditario, que le facultaba para nombrar rector
y le señaló término donde cobrar los diezmos[8].
Por tanto estamos ante un claro ejemplo de iglesias propias o de fundación
privada características de la Alta Edad Media, que son aquéllas
en las que un patrono lego nombraba un sacerdote que había
de atenderlas y lo mantenía con sus bienes, así como
los gastos de culto y reparaciones del templo[9].
Además se permitía al fundador poner en el templo los
escudos de su familia[10],
y lo convertía en panteón familiar, como a continuación
acreditaremos con las declaraciones de última voluntad de algunos
de los más destacados miembros de esta rama de los Fernández
de Córdoba.
En el testamento del segundo conde de Cabra fechado el 4 de abril
de 1487[11], constan importantes donativos para la fábrica conventual,
y otros que enriquecieron la biblioteca, así como para las
ermitas de la localidad, aunque no exprese cual era la advocación
de las que existían en ese momento:
“mando a la obra del monesterio de doña mencía
cient mrs y dos arrouas de aceyte para la lámpara. Y mando
a las hermitas de Doña Mencía cada diez mrs [...] Mando
se dé al monestº de doña mencía la Briuia
(sic) de pergamino y el soqueloquio y la vida de los pontífices
y vida X ª y los diálogos de San Gregorio y maestre Alonso
de Burgos y las epístolas de san Pablo”.
Por su parte el tercer conde de Cabra don Diego Fernández de
Córdoba, otorgó el suyo en Baena ante el escribano Gonzalo
de Pareja el 23 de junio de 1525, y nos hace saber que se había
convertido la Capilla Mayor en el panteón de su familia, y
que en principio allí fue enterrada su segunda esposa doña
Francisca de Zúñiga, hasta que su cuerpo fue trasladado
a la parroquia de Santa María la Mayor de Baena:
“Otrosi por quanto la condesa doña francisca de Zúñiga
e de Castañeda mi muger, que aya gloria dexo mandado por su
testamto que su sepultura fuesse donde yo señalase e al tiempo
que fallescio por no esta fecha la dicha capilla, se depositó
su cuerpo en la capilla mayor del monesterio de nuestra señora
Santa María de Consolación de Doña Mencía.
Ordeno e mando conformándome con su voluntad que luego sea
trasladado su cuerpo a la dicha capilla de Santa María de Baena,
e se ponga en la dicha sepoltura juntamente con el mío. E esta
traslación se faga sin ninguna manera de ceremonia, ni vanidad
que todo sea lo que se fiziere a servicio de Dios nuestro señor,
e para más bien e probecho de su anima e de la mía la
qual traslación se haga en el tiempo y de la manera que yo
lo dexo dicho a don Juan mi hijo”.
En cambio dispuso que quedará allí para siempre el de
su hijo don Diego, que falleció a la temprana edad de 17 años:
“Yten por quanto don Diego mi fijo mayor que sancta gloria aya
me dejo encomendado de tpo que fallesció que yo determinase
lo de su enterramiento para que permaneciese donde como a mi paresciese,
ordeno e mando que quede e permanezca en la capilla mayor del monesterio
de Nuestra Señora Santa María Consolación de
Doña Mencía, donde fue sepultado e agora está,
e que en ningún tiempo ni por ninguna razón no sea mudado
de la dicha sepoltura donde agora está. E en ella se ponga
una losa que tenga una mano de más alto que el suelo con un
letrero como el sobredicho[12]
e se quite la tumba en no la aya en ningún
tiempo allí ny en otra parte de la dicha capilla”.
También dotó al cenobio de importantes memorias de misas
perpetuas a celebrar entre otras en las principales festividades de
la Virgen María, que reportaban a los frailes jugosos rendimientos
económicos[13]:
“Yten por quanto la condesa doña francisca de Cúñiga
mi muger que en gloria sea, dexo mandado en su testamento que se fiziesen
ciertas fiestas en el monasterio de Santa María de Consolación
del lugar de Doña Mencía e fasta oy se ha hecho como
lo mandó, mando que se dote al dicho monesterio los maravedis
de renta que está concertado con el prior e convento del dicho
monesterio para que queden obligados a hazer las dichas fiestas para
siempre jamás, e dello se tome la escritura que combenga del
dicho prior e conbento e que esto se cumpla de la hazienda que quedo
de la dicha condesa mi muger.
“Yten por quanto don Diego mi fijo mayor que gloria aya e de
la dicha condesa mi mujer al tiempo que fallescio siendo de hedad
de diez y siete años, me encomendó por su testamento
que se dexise por su ánima dos misas casa semana, lo qual fasta
agora se ha cumplido e dicho las misas en el monesterio de Doña
Mencía donde esta sepultado, mando que de mi hazienda porque
el no dexo con que se dote al monesterio myll dozientos mrs que se
concertó con el prior e convento para que perpetuamente se
digan en el dicho monesterio y de ello se tome la escritura que conbenga
de los dichos frailes e conbento”.
Otro destacado miembro de esta familia, don Juan de Córdoba,
abad de Rute y canónigo de la Catedral de Córdoba y
segundo hijo del anterior, en su testamento ológrafo otorgado
en Córdoba el 1 de agosto de 1565, también hizo mandas
relativas al convento de Santo Domingo[14].
Disponemos de un testimonio harto elocuente que refleja el patronato
señalado, que está fechado el 15 enero 1776, y que consiste
en la diligencia de toma de posesión sobre el convento de Santo
Domingo por don Martín de Garete en nombre del duque de Sessa
don Vicente Osorio de Moscoso, al fallecer su padre don Ventura Osorio
de Moscoso[15]:
“estando en el Convto e iglesia Parrochial de Nra Sra de Consolación,
orden de Predicadores de esta villa, con la asistencia del Sor Lizdo
Dn Ferdo Martín de Lisea, Abogdo de los Rs Consejos correxor
de ella y de los caualleros capitulares del Ayuntamto de esta espresada
uilla, y del M Rdo Pe Pdo Por al dicho Dn Martín de Garate,
a quien lleuo al Presuiterio de la Capilla Mayor, donde leyó
un misal, un euangelio, y tocó una campanita, se sentó
en una silla que estaua puesta a el lado del euangelio en dicho Presuiterio,
lo que así hecho, uolbio dicho R P Por a tomar pr la mano al
mencionado Dn Martín de Garate, y le paseó pr dicha
Yglesia y convento, explicando que como Patrono que saue y le consta
es, el exmo Sor Dn Bicente Osorio de Moscoso, marqués conde
Duque de Sesa y Baena mi Señor del nominado convto Parrochia
y lo mismo que los exmos Sres sus antecesores, le daua al Dn Martín
a nombre de Su exa la posesión Rl actual, corporal, uelquasi
de dicho Patronato; y el antedicho Dn Martín de Garate, en
señal de posesión arrojó monedas e hizo los demás
actos qe quedan explicados”.
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 Testimonio de la fundación de la parroquia de Doña Mencía por los condes de Cabra a comienzos del siglo XV |
| EL PATRONAZGO DE CAPILLAS COMO EXPRESIÓN
DE LA RELIGIOSIDAD POPULAR DE LAS CLASES PRIVILEGIADAS DURANTE EL
ANTIGUO REGIMEN
Como señala Rivas Carmona, durante la primera mitad del Siglo
XVIII en muchas ciudades y villas de la Campiña y Subbética
se construyeron con carácter monumental multitud de nuevos
edificios religiosos. La concurrencia de varios factores explica esta
situación, entre los que destacan el mal estado de algunos
por tener cierta antigüedad, cambio en el gusto estético
hacia formas barrocas, y el aumento de población que exigía
espacios más grandes para la celebración de ceremonias
religiosas. Pero será la coyuntura económica favorable
y las estructuras sociales y mentales de la sociedad del Antiguo Régimen,
en las que lo religioso tenía una importancia excepcional,
las razones que determinaron este proceso[16].
Ya hemos realizado un estudio detallado sobre la construcción
de la nueva fabrica parroquial entre 1737 y 1742[17],
por lo que nuestra exposición se centrará en la nuevas
capillas que fueron adquiridas por las familias de los Alcalá
Galiano y Valera, aunque con carácter previo vamos a reflejar
el contexto histórico y social del momento.
Hemos de tener muy presente la relevancia de la religión en
todos los órdenes del devenir cotidiano, pues no se limitaba
a los momentos vitales más señalados en la vida personal,
como eran el nacimiento y matrimonio o defunción. Impregnaba
lo lúdico y festivo, como la celebración de las distintas
celebraciones que en cada localidad se hacían en honor de un
santo o una advocación mariana, así como otras festividades
religiosas[18].
En Doña Mencía, además de la importancia de la
Semana Santa[19]
y Corpus Christi[20],
eran muy lucidas las patronales en honor de San Pedro Mártir[21]
y las de septiembre dedicadas a Jesús Nazareno. Además,
prácticamente todos los vecinos pertenecían a algunas
de las muchas cofradías de la localidad, ya fueran penitenciales,
sacramentales o de gloria.
Además lo religioso también estaba muy presente en las
casas particulares, en la intimidad de las familias, donde había
oratorios particulares con Multitud de imágenes y pinturas
religiosas. Y son testimonio de las devociones que le eran más
queridas, como refleja el testamento de doña Ana Valera Roldán,
otorgado el 15 de enero de 1726[22].
La nobleza contribuyó a la construcción de edificios
religiosos, si bien tenemos que distinguir entre la de grandes títulos,
y la formada por caballeros e hidalgos. Ya hemos visto como los distintos
condes de Cabra participaron activamente en la edificación
de la primitiva fabrica parroquial y posteriores mejoras. Y al ser
sus patronos, con toda seguridad también colaboraron en los
gastos del nuevo templo aunque en este momento no sepamos cual fue
la cuantía de su ayuda. Este apoyo financiero quedó
reflejado en varios escudos que de esta noble familia cordobesa había
en la iglesia conventual[23].
Durante la Edad Moderna los caballeros e hidalgos disfrutaban de una
gran importancia social al residir en sus localidades de su origen,
donde era habitual la ausencia del titular del señorío,
con lo que esa relevancia se hacía mayor. Solían tener
el hábito de ordenes militares, ser familiares del Santo Oficio,
o haber estado en colegios mayores. Además eran los grandes
propietarios de la tierra, y poseían la riqueza económica
derivada del ejercicio de actividades industriales y mercantiles[24].
Por razones de prestigio social, se convierten en los patronos de
las nuevas capillas que se construyeron o de la remodelación
de las existentes, queriendo reflejar externamente su poder, haciendo
una manifestación pública de su importancia social en
la iglesia conventual, que era el lugar más emblemático
de Doña Mencía.
De este grupo destacan cuatro estirpes: Valera, Alcalá Galiano,
Roldán y Cubero, que son las que participan más activamente
en la adquisición de capillas de la nueva iglesia y en su adorno[25].
Además de su poder económico, ocupaban los cargos políticos
más relevantes en el Ayuntamiento, y sí analizamos las
actas capitulares del Siglo XVIII, veremos como estos cuatro apellidos
son los que más reiteradamente aparecen[26].
Y fueron estos linajes los que más activamente apoyaron económicamente
en sufragar las obras[27]:
“En nuestros tiempos aiudaron mucho los vecinos de esta Villa,
especialmente los Principales de ella a la sumptuosa fábrica
de la Iglesia, que se acabo el año passado de mil setecientos
y quarenta y dos; por que la antigua venia muy estrecha al concurso
de los vecinos, pues ha crecido tanto, que no se dexan de fabricar
casas, que forman nuevas calles, para su morada. Esta nueva Iglesia
es de tres Naves, muy capaz para los concursos de la gente en los
días festivos. Para colocar de nuevo las Imágenes, que
tenía la Iglesia antigua, han costeado muy primorosos Retablos,
algunas personas de las primeras familias de esta Villa”.
Asimismo, al analizar el patronato ejercido sobre las distintas capillas
de la iglesia conventual, se refleja la jerarquía que existía
que dentro de cada uno de estos estamentos. En la cúspide del
aristocrático se encontraba la gran nobleza, representada por
los duques de Sessa, que eran sus patronos. Esa preeminencia social
resultaba de ser también de la Capilla Mayor, que era la más
importante de todas, y de la que quedó constancia en la correspondiente
lápida funeraria[28].
Por debajo se encontraban los caballeros e hidalgos, representados
entre otros por los Alcalá Galiano, Valera, Roldán y
Cubero.
De esta forma, la religiosidad expresa la apropiación simbólica
del suelo, y proclama el poder económico indiscutido de la
nobleza. Pero no solo es simbólica, pues conforme al ordenamiento
jurídico de la época, los patronos se convierten en
legítimos propietarios de las capillas y oratorios, que se
agregaban a los mayorazgos[29]
de cada una de esas familias[30].
Ejemplo de lo indicado, resulta del testamento de don Juan José
Alcalá Galiano Flores y Calderón, otorgado en Cabra
el 13 de marzo de 1769[31].
Como veremos a continuación, se convirtió en 1742 en
patrono de la capilla de Jesús Nazareno, y como tal estaba
obligado a su mantenimiento, acordando la agregación al mayorazgo
de su linajuda familia[32].
“Declaro soy acttual Pattrono de la referida Capilla colatteral
primera de la Yglesia Parroquial de dicha Villa de D ª Mencía,
donde se halla colocada en Camarín que ai en ella, la Santtisima
Ymagen de Nro. Padre Jesús Nazareno, cuio Pattronato constta
de Escritura que se otorgó a mi fauor, en el año pasado
de mil settezienttos quarentta y dos, ante Mattheo Gómez Moreno,
escribano público y maior del Ayuntamiento de dicha Villa,
y quiero y es mi detterminada volunttad, agregar la dicha Capilla,
Camarín, enterramientto y Pantteon que ai en ella al cittado
Vínculo que fundó el dicho Sr. Dn Juan de Alcalá
Galiano”.
Otro símbolo de distinción social, característico
de la sociedad estamental y jerarquizada del Antiguo Régimen,
era el derecho a ocupar los asientos privilegiados en el interior
de los edificios religiosos, frente al estado llano formado por el
resto de la población. El derecho de escaño, correspondía
con carácter exclusivo a determinadas personas, que solían
ser el fundador del patronato sobre la capilla o altar, así
como sus familiares y descendientes. A veces, se autorizaba a los
criados de la familia que ostentaba el patronazgo, a que pudieran
tomar asiento en los bancos que en ella había. Con ello se
reitera el mantenimiento en los actos religiosos, del tejido social
jerarquizado del Antiguo Régimen, pues los sirvientes tenían
ese derecho en calidad de tales, ocupando un lugar secundario y subordinado,
frente a las familias linajudas propietarias de estos oratorios. Ejemplo
de lo expuesto, se refleja en una de las cláusulas de la donación
de la capilla de Santo Domingo de Guzmán, a favor de don Juan
Santos Valera Roldán[33]:
“Que dicha Capilla, ha de poner este Dn Juan Santos Balera su
escaño, para sí y sus descendientes, con tapa y llaue,
como es estilo en semejantes dotaciones en el sitio ynmediato a dicho
Altar, que toca al lado derecho y el demás sitio de la Capilla,
a de ser para asiento de su familia, mugeres y domésticos y
de sus subzesores como es practico”.
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Sermón predicado con motivo de la reedificación de la parroquia de
Doña Mencía, en cuya publicación intervino un antepasado de don Juan
Valera |
| Conforme las obras se estaban realizando, este deseo
se fue llevando a efecto, y el 22 de agosto de 1741 formuló
a los dominicos su pretensión en los siguientes términos:
“Se le conceda la Capilla de Gran Patriarca Nro. P. Santo Domingo
de Guzmán, que en la nueba Yglesia le ha señalado, en
el Cruzero al lado derecho ynmediato al Camarín de Nro. P.
Jesús Nazareno, para sí, sus subzesores y herederos
para que en ella tenga su asiento i entierro, haciendo su Bóbeda
o Panteón a sus espensas, en el distrito o sitio que corresponde
a dicha Capilla”.
Esta petición se sujetaba a una serie de condiciones: ofrecía
entregar como limosna la cantidad de 1.100 reales de vellón,
obligándose a adornar la capilla con un frontal de jaspe, dotándola
con una memoria de una misa cantada. A cambio, adquiría el
derecho a escaño, con bóveda para su familia, y con
la facultad de colocar el escudo de armas de la familia Valera. Además,
podría poner en el altar aquellas imágenes que fueran
de su devoción, sí bien el vestido y la lámpara
que alumbraba a Santo Domingo estarían a cargo del convento,
salvo que este acordara otra cosa.
Los dominicos, mostraron su conformidad con lo solicitado en los términos
indicados, y acordaron pedir la correspondiente licencia a la máxima
autoridad de la Orden de Predicadores en la provincia de Andalucía.
Esta responsabilidad era ejercida por fray Pedro de Fontanilla, que
otorgó la correspondiente licencia el 29 de agosto de 1741
en el convento del Santísimo Rosario y Santo Domingo de Cádiz.
Los trámites jurídicos finalizaron el 12 de septiembre
de 1742, en que las partes otorgaron la correspondiente escritura
pública de donación, al destacado miembro de la familia
Valera.
Esta capilla fue dotada con varias memorias perpetuas. En primer lugar,
una misa cantada dispuesta en la escritura de adquisición de
la capilla, que se oficiaba el día de Todos los Santos, dando
de limosna quince reales de vellón, y el convento debía
poner la Santa Cruz y dos hachas de cera sobre su bóveda[68].
Además, acordó en su testamento oficiar otras cuatro
misas cantadas, con una limosna de seiscientos ducados[69]:
“más otros quatrozientos ducados por quatro anibersarios
perpetuos en cada un año por mi alma y las de mis difuntos,
y Uenditas del Purgatorio = que se han de decir el uno el día
onze de julio en que murió dicho D n Pedro Ualera mi tío
con aplicación a su alma = otra [...] mayo en que murió
dicho Dn Salbador Valera también aplicado a su Alma, y otro
el día diez y siete de mayo, en que murió dicho Dn Antonio
Balera Roldán mi Padre aplicado a su alma = y el otro el día
de mi fallezimiento = y dichos anibersarios se entiende misa y vigilia
y responso todo cantado en mi sepultura, doble y zera”.
Como era habitual en estos casos, quedó constancia del patronazgo
ejercido a través de la correspondiente lápida funeraria[70]:
“Año de 1741. Esta Capilla y Panteón es del Sr.
Dn. Juan Santos Valera Roldán Rector Colegial que fue del mayor
de cuenca en la Universidad de Salamanca y de sus svs svcessores”.
Por último, acordó vincular el mantenimiento de esta
capilla con el mayorazgo que poseía, y cuyo goce atribuyó
a don Diego Alfonso Valera, a quien impuso la obligación de
adornar la capilla con un retablo[71]:
y dicha Capilla dándola acabada dicho Conuento el poseedor
de dicho mayorazgo la a de adornar y mantener de todo lo necesario
y poner escudo a que se le a de poder apremiar, y dicho Conuento a
de tener este cuidado y se a de obligar a cumplir lo que sea de su
obligación según queda dispuesto porque assi es mi voluntad.
Sin embargo, dicha disposición testamentaria fue cumplida por
el propio interesado, quien contrató con el artista lucentino
Juan Mateo Cazorla su hechura, conforme una escritura de obligación
otorgada el 22 de junio de 1746. Su precio fue de 3.000 reales de
vellón, estando obligado don Juan Santos Valera a correr con
los gastos de ponerlo en la iglesia conventual, sí bien el
comienzo de su talla era inmediato a la firma del contrato. De su
tenor literal se deduce que este trabajo estaba ya contratado, y que
posteriormente se acordó añadir más ornamentos
conforme al gusto barroco de la época[72]:
“Dn Juan Matheo Cazorla, vezino de la Ciudad de Luzena y otorgo,
se obligó de hazer un rretablo de madera para la Capilla de
Señor Santo Domingo que esta en la Iglesia Parrochia de esta
Villa, y es propia de Don Juan Santos Valera Roldán, Clérigo
Capellán, vezino della con quien lo tiene ajustado, y a de
ser arreglado a un diseño que tiene hecho firmado de mano del
otorgante de dicho Don Juan Santos y de mi el Escribano. Y con la
condizion de que se aumente a dicho diseño quatro estípites
a los lados de dicho Retablo de madera, que a de tener seis estípites
a los lados, y teniendo el diseño quatro muchachos en los sitios
que están señalados, se an de aumentar otros seis muchachos
que se an de colocar donde estan y sea más cómodo en
dicho Retablo: y también se a de aumentar una orla que se a
de poner en todo el circulo del arco y se a de vestir toda ella de
talla como lo demás de dicho Retablo. Y por prezio dicha obra
tres mil reales de vellón”.
La muerte de don Juan Santos Valera Roldán fue un acontecimiento
de indudable importancia social en la localidad[73].
Como era habitual en las clases privilegiadas, se celebraron unos
aparatosos oficios funerarios que frente al poder igualatorio de la
muerte, querían remarcar la distinción social del finado:
entre otras mandas pías acordó misa y vigilia en su
entierro; 3 misas de ánima; 3 de cuerpo presente y 3 novenarios
rezados, el uno a Jesús de Nazareno, otro a Nuestra Señora
de Consolación, y el otro a San Pedro Mártir; “un
responso cantado el día de mi muerte en mis casas”; la
celebración de 2000 misas rezadas en distintos conventos y
parroquias; la participación en su entierro las comunidades
de los conventos de Doña Mencía, San Francisco de Baena
y San Agustín de Luque, estando presente la afamada capilla
de musica de Baena.
Su cuerpo fue inhumado en la citada capilla, y de esta forma se vuelve
a reflejar los privilegios de determinados grupos sociales en el duro
trance de la muerte. La práctica común era depositarlos
en el interior de los lugares sacralizados, frente a la prohibición
o limitación de las autoridades eclesiásticas contra
esta insalubre costumbre. Así, las Constituciones Sinodales
del obispado de Córdoba, prohibían de forma expresa
que se diese sepultura debajo de las gradas de cualquier altar, con
excepción de quien tuviera este derecho por título legítimo[74],
como era el caso que estamos analizando. Por tanto, era habitual que
solo los miembros del clero y la nobleza disfrutaban de esta prerrogativa,
o aquellos que sin pertenecer a los estamentos privilegiados tenían
recursos económicos suficientes para adquirir una bóveda,
estando obligados las clases humildes a hacerlo en los alrededores
de las iglesias.
La razón de querer ser inhumados en un lugar sacralizado o
lo más cerca posible de tales lugares, se basaba en la creencia
de que sería más fácil acceder a la salvación
de las almas, por las misas y oraciones emanadas desde el recinto
sagrado y producidas por las reliquias allí guardadas. Por
tanto, la desigualdad social que era inherente al Antiguo Régimen,
también se reflejaba en el duro trance de la muerte.
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Interior de la parroquia de Doña Mencía |
[1]Este trabajo forma parte del que estamos realizando sobre manifestaciones
de religiosidad popular en las localidades cordobesas de Baena y Doña
Mencía, así como la cacereña de Trujillo, y que
se puede consultar en la siguiente web: www.juanvalera.org
[2]SÁNCHEZ ROMERO, A.:
Apuntes para un estudio sobre el origen de la población de
Doña Mencía. La Edad de Bronce en Doña Mencía.
Los primeros metalúrgicos en el Laderón y en el Castillo
(I). En El Bermejino n º 312, febrero 2006.
[3]Y para afianzarla, obtuvo un
privilegio otorgado el 15 de enero de 1420, confirmado el 15 de junio
de ese año, por ql que se excuso a sus veinte vecinos de pagar
alcabalas, pechos, derechos e imposiciones.
[4] SANZ SANCHO, I. La Iglesia
y el obispado de Córdoba en la Baja Edad Media (1236-1426).
Madrid 1989 pp. 212-219. MIURA ANDRADES, J.M.: Las fundaciones de
la Orden de Predicadores en el reino de Córdoba. En Archivo
Dominicano Tomo IX Salamanca 1988, p. 285.
[5]VALVERDE Y PERALES, F.: Historia
de la villa de Baena. Córdoba 1982, pp. 75-77.
[6] MIURA ANDRADES, J.M.: Las
fundaciones de la Orden de Predicadores en el reino de Córdoba.
En Archivo Dominicano Tomo IX Salamanca 1988, p. 289.
[7] CANTERO MUÑOZ. A.:
“Religiosidad Popular y Semana Santa en la Iglesia Dominicana
de Doña Mencía siglos XVI-XVIII pp. 19-30 Describo con
detalle los tramites seguidos para la creación de la parroquia
y el texto completo de la sentencia de su creación pp. 313
y 314.
[8]CANTERO MUÑOZ, A.: San
Pedro Mártir de Verona Patrón de Doña Mencía
Doña Mencía 2005 pp. 31-40. Aquí describo el
sostenimiento económico del convento y su dotación humana.
[9]PRO RUIZ, J.: Las capellanías:
Familia, Iglesia y Propiedad en el Antiguo Régimen. En Hispana
Sacra n º 88, 1989, p. 587.
[10]Uno aún se conserva
y está colocado al lado derecho de la portada de la nave de
la Epístola. Otro estaba tallado en madera en el retablo de
la Capilla Mayor, y se puede apreciar por el examen de una fotografía
del mismo que se conserva.
[11] Archivo Histórico
Nacional. Sección Nobleza, Luque Caja 515
[12]Archivo Histórico
Nacional. Sección Nobleza, Luque Caja 515 . El citado letrero
era del mismo tenor literal que el que mandó para su sepultura
que estaba en su capilla de la iglesia de Santa María la Mayor
de Baena: “E quiero e mando que mi cuerpo sea sepultado en la
yglesia mayor desta villa de Baena, en la capilla mayor que yo mande
fazer delante las gradas del altar mayor junto a la postrera grada
en la boveda que esta fecha e que encima de la dicha mi sepultura
no pongan bulto ny tumba saluo una losa que no tenga más altura
del suelo de dos dedos, porque no ocupe la capilla ni a los que siruen
en ella [...] e que en la dicha losa se ponga un letrero por do sepan
los querpos questán allí, porque aquellos que nos quisieren
bien en la uida y ayan memoria de rrogar a Dios por nuestras animas”.
[13] CANTERO MUÑOZ,
A.: “Religiosidad Popular y Semana Santa en la Iglesia Dominicana
de Doña Mencía Siglos XVI-XVIII pp. 78-79: En principio
su dotación económica era dinero, pero al abad de Rute
don Juan de Córdoba, en calidad de albacea testamentario del
tercer conde de Cabra, la permutó por el mesón existente
en la calle Llana, y por una venta sita en el camino que iba a la
vecina localidad de Baena, así como una tienda en esta última
población. Todos estos bienes reportaban importantes recursos
económicos al cenobio cuando los arrendaba a los vecinos, como
señala el Protocolo de Hacienda del convento de Doña
Mencía, conservado en el Archivo de la Catedral de Córdoba:
“Año de mill y quinientos y treinta y quatro, a cinco
días del mes de enero. El Señor Don Juan de Cordova,
hijo del Conde de Cabra, Deán y Canónigo de la Santa
Iglesia de Cordova, Abad y Señor de la Villa de Rute, Administrador
del Condado de Cabra y Estado de Vaena, como Albacea del Conde su
padre Don Diego Fernández de Cordova, hiço concierto
con los frailes deste Convento, y les dio la Venta que aora posee
que está en el camino que va de Vaena a Cabra, y el Mesón
deste Pueblo, que está en la Calle Llana, y trescientos maravedís
de renta en el Portazgo de Vaena, en la Tienda del Herrador que esta
frontero del Convento de Guadalupe, en trueco de la limosna que pagan
los herederos de la Señora Francisca de la Zerda y Zuñiga,
Condesa de Cabra, por limosna de ciertas Memorias que la dicha Señora
mando se digese perpetuamente en este Convento, que son las siguientes:
Una fiesta de Purificación, en su día o en su Octava;
la fiesta de la Encarnación, en su día o en su Octava;
la fiesta de la Visitación, en su día o en su Octava;
la fiesta de la Asumpción; la fiesta de la Natividad de Nuestra
Señora; la fiesta de la Concepción; la fiesta de Nuestra
Señora de la O; la fiesta de los Reies; la fiesta de San Gabriel,
en su día o Octava”.
[14]CANTERO MUÑOZ, A.:
La celebración del Domingo de Resurrección en Baena
durante la Edad Moderna. En Cabildo Semana Santa de Baena 2004, pp.
167-169.
[15]Archivo Histórico
Nacional. Sección Nobleza, Baena C. 306.
[16] RIVAS CARMONA, J.: Arquitectura
Barroca Cordobesa. Córdoba 1992, pp. 11-20. En esta magnífica
obra, se describe perfectamente cómo las estructuras sociales
durante la Edad Moderna favorecieron la construcción de nuevos
edificios religiosos en tierras cordobesas durante el Siglo XVIII.
[17]CANTERO MUÑOZ, A.:
Religiosidad Popular y Semana Santa en la Iglesia Dominicana de Doña
Mencía, Siglos XVI-XVIII, Córdoba 2003 , pp. 187-224.
CANTERO MUÑOZ, A.: San Pedro Mártir de Verona Patrón
de Doña Mencía Doña Mencía 2005, pp. 109-125.
[18]RIVAS CARMONA, J.: Arquitectura
Barroca Cordobesa. Córdoba 1992, pp. 11-20. En esta magnífica
obra, que nos ha servido de punto de referencia, se describe perfectamente
como las estructuras sociales del Antiguo Régimen, favorecieron
la construcción de nuevos edificios religiosos.
[19]CANTERO MUÑOZ, A.:
La Semana Santa de Doña Mencía (Córdoba) durante
el siglo XVII. En Actas IV Congreso Nacional Cofradías de Semana
Santa, Salamanca 2002, pp. 211-223. CANTERO MUÑOZ, A.: Religiosidad
Popular y Semana Santa en la Iglesia Dominicana de Doña Mencía
Siglos XVI-XVIII Córdoba 2003, pp. 155-186.
[20]CANTERO MUÑOZ, A.:
Las fiestas del Corpus Christi en Doña Mencía (Córdoba)
durante la segunda mitad del siglo XVIII. En Actas del Simposium religiosidad
y ceremonias en torno a la Eucaristía Madrid 2003 pp. 410-428.
[21] CANTERO MUÑOZ,
A.: San Pedro Mártir de Verona Patrón de Doña
Mencía Doña Mencía. En este libro analizo con
detalle documental la devoción y fiestas patronales en honor
del santo dominico desde finales del siglo XVI hasta la actualidad.
[22]Archivo Histórico
Provincial de Córdoba. Protocolos Notariales de Doña
Mencía. Mateo Gómez Moreno 1726, Legajo 8026, f.. 13
recto: “En el Oratorio que ay en las casas del dicho mi hijo,
dos frontales, uno nuevo y otro de mediado = dos manteles para el
Altar, uno de cera y otro de bretaña: quatro bujías,
dos de plata y dos de azofar = dos ymágenes de talla, la una
Señora Santa Ana, y la otra Nra. Sra. de la Concepción
= el rretablo de Nra. Sra. del Rosario, que esta en el Altar, con
su marco dorado = y un belo de tafetán rrosado = una casulla
alba y demás cosas que se pone el Sacerdote para celebrar Misa
= un calis y una pattena de plata = quatro lienzos de pintura grande
y doze más pequeños = un atril y cruz = una arquita
en que se encierran dichos ornamentos = el esterado de espartto de
dicho Orattorio = una arca pequeña con su cerradura y llave
y en ella quince servilletas = una Nra. Sra. de la Soledad con su
bidriera”.
[23] MONTAÑEZ LAMA,
J.: Historia de la Iglesia Dominicana de Doña Mencía.
En Boletín Real Academia de Córdoba N º 75 1956,
p. 238. Uno aun se conserva, estaba colocado al lado derecho de la
portada de la nave de la Epístola. Otro tallado en madera en
el retablo de la Capilla Mayor, y que se aprecia por el examen de
una fotografía del mismo.
[24] RIVAS CARMONA, J.: Arquitectura
barroca cordobesa Córdoba 1982, p. 15.
[25]CANTERO MUÑOZ, A.:
San Pedro Mártir de Verona Patrón de Doña Mencía,
Doña Mencía 2005 pp. 58-78 y pp.109-125, analizamos
el patronato de la famila Roldán Galiano sobre la capilla del
santo dominico.
[26]Archivo Histórico
Municipal de Doña Mencía, Actas Capitulares, Caja 4.
A título de simple ejemplo, en el Cabildo Municipal celebrado
el 5 de junio de 1733, Juan de Alcalá Galiano Flores y Calderón
era corregidor. Tres miembros de la familia Valera formaban parte
del mismo, Juan Isidro Valera Roldán era alguacil mayor, y
Pedro José y Alfonso Valera Roldán como regidores. Por
su parte Juan José Roldán Galiano también ejercía
de alguacil mayor. La familia Cubero estaba representada por Francisco
Esteban Cubero y Vicente Ortiz Cubero, ambos en calidad de jurados,
así como el regidor don Cristóbal Ortiz Cubero.
[27]Archivo General Orden Predicadores
Andalucía. Fundación del Convento Parroquia de Nuestra
Señora de Consolación de Doña Mencía,
Ms. Este documento es coetáneo a las obras de edificación,
pues la última referencia temporal que contiene se refiere
al año 1756.
[28] Con respecto a la Capilla
Mayor es importante el trabajo publicado por CUBERO CUBERO, M.: La
Parroquia de Nuestra Señora de Consolación de Doña
Mencía. Diario El Defensor de Córdoba, publicado los
días 24 y 29 de septiembre, y 5 de octubre del año 1932:
“ESTA CAPILLA MAIOR Y ENTERO ES DEL EX.... DUQUE DE SESA Y BAENA
GI..MIRANTE DE NÁPOLES Y SEÑOR DE D ª MENCA PATRONO
Y FUNDADOR DESTE CONVTO Y PARROCIA COMO DESCENDTE DEL MAGNIFICO E
ILUSTRE D DIEGO FERNANDEZ DE CORDOBA MARCAL DE CASTILLA....”.
El resto de la inscripción estaba ilegible.
[29]CLAVERO B. Mayorazgo. Propiedad
Feudal en Castilla ( 1369-1836). Madrid 1974. El mayorazgo era una
institución jurídica que tenía por objeto evitar
la prodigalidad de la nobleza. La podemos definir como propiedad vinculada,
que se caracterizaba porque un conjunto de bienes se convertían
en unidades inalienables e indivisibles, que se trasmitían
de generación en generación a los primogénitos.
Y no se limitaban a bienes raíces rústicos o urbanos,
pues podía incluir cualquier tipo de propiedad, como una capilla
en una iglesia.
[30]BRAÑAS GARZA G.
Arquitectura y Poder: Los Linajes y el trazado urbano de la Ciudad
de Carmona. II Congreso de Historia de Andalucía. Córdoba
1995. Historia Moderna. Tomo I, p. 334
[31]Archivo Histórico
Provincial Córdoba. Protocolos Notariales de Cabra. Antonio
Nogues de Salas 1769, Legado 1907, f. 134 recto..
[32]Fue fundado por su abuelo
don Juan Alcalá Galiano en junio de 1680, aunque el protocolo
notarial correspondiente a esa fecha no conserva el citado documento,
aunque existe un testimonio en el expediente seguido por sus biznietos
don Miguel Alcala Galiano Venegas de Saabedra, y su don Juan José
en 1768, para que se les concediera el hábito de Santiago.
Archivo Histórico Nacional Órdenes Militares, Santiago,
expedientes 234 y 235 respectivamente.
[33]Archivo Histórico
Provincial Córdoba. Protocolos Notariales Doña Mencía.
Mateo Gómez Moreno. Legajo 8035, f. 166 vueltoo: “Que
ha de poner en dicha Capilla en el lugar que parezca más cómodo,
las armas de los Valera”.
[34] Archivo Histórico
Provincial Córdoba. Protocolos Notariales Doña Mencía,
Mateo Gómez Moreno, Legajo 8035, ff. 175-179. Todas las citas
que hagamos sobre esta capilla en nuestra comunicación, se
refieren a la documentación indicada, salvo que hagamos alguna
expresa. Contiene la solicitud y escritura de donación de la
capilla de Jesús Nazareno a don Juan de Alcalá Galiano
Flores y Calderón.
[35]CANTERO MUÑOZ, A.:
Notas de religiosidad popular en Doña Mencía. En Crónica
de Córdoba y sus Pueblos (VIII), pp. 39-58. Córdoba
2002.
[36]La planta de la nueva iglesia
conventual era de cruz latina, con bóveda de media naranja
con tres naves. El centro era presidido por la capilla Mayor, propiedad
de los condes de Cabra y donde recibía culto Nuestra Señora
de Consolación, que era la advocación titular de la
parroquia. A su izquierda estaba la de la Epístola, presidida
por el camarín de Nuestra Señora del Rosario, reflejo
de la importancia que esta devoción dominica, seguidas de la
de San Pedro Mártir de Verona, Ánimas Benditas del Purgatorio,
San Vicente de Ferrer, y Ecce Homo. La del Evangelio estaba a la derecha,
y se comunicaba con la sacristía con el camarín de Jesús
Nazareno, y a continuación la de Santo Domingo de Guzman, Sagrario,
Bautisterio y Santa Teresa de Jesús. La fábrica parroquial
y la práctica totalidad de sus enseres fueron destruidos en
un incendio provocado que tuvo lugar en la madrugada del 14 de septiembre
de 1932.
[37] SÁNCHEZ ROMERO,
C.: Doña Mencía el pueblo de don Juan Valera Doña
Mencía 2005, pp. 143-147.
[38]Era hijo don Miguel Alcalá
Galiano y Barnuebo, que fue de ella y Alcaide del castillo y de doña
Basília de Flores Soto Calderón de la Barca, natural
de Marchena. Y nieto paterno de don Juan de Alcalá Galiano,
también alcaide del castillo, familiar del Santo Oficio de
la Inquisición de Córdoba y de María de Galvez
Serrano y Barnuevo, natural de Bujalance, por la materna de don Francisco
Flores de Soto natural de Granada y de doña Isabel Calderón
de la Barca, vecinos de Lucena.
[39]Archivo Histórico
Provincial de Córdoba. Protocolos Notariales de Cabra. Antonio
Nogues Salas 1769, Legajo 500, ff. 122 recto y vuelto: “En el
nombre de Dios Nro. Señor todo Poderoso uno en esencia y trino
en personas prinzipio sin prinzipio y fin de todas las cosas que vibe
y reyna desde su Santísimo ser etterno para siempre jamas,
y de la Gloriosísima Virgen María Nuestra Señora
Madre de Dios, Reyna de los Angeles y de todo lo criado Amen: Nottorio
y manifiestto sea a ttodos los que vieren estte mi Testamento, ulttima
y final volunttad como yo don Juan de Alcalá Galiano Flores
y Calderón Caballero del Orden de Santthiago, Marques de la
Paniega, Superinttendentte Geral, Juez de Apelaciones y Governador
de los esttados de estta Villa de Cabra de donde soy vezino, y de
los de Vaena, Nattural que soy de la Villa de D ª Menzia, Alcaide
de sus Casttillo y Forttaleza y Regidor de Preheminencia de su Ayunttamiento
[...] esttando como estoy en estte Palacio y Casa Fuertte del Exmo
Señor Marqués de Astorga, Duque de Sessa y Vaena mi
Señor, enfermo del cupero sano de la volunta, en mi completto
juizio memoria y entendimientto”.
[40]Archivo Histórico
Nacional, OM. Santiago 233, 1730. Pruebas para la concesión
del Título de Caballero de la Orden de Santiago a don Juan
de Alcalá Galiano y Flores de Soto.
[41]Archivo Histórico
Provincial Córdoba. Protocolos Notariales Cabra. Antonio Nogues
Salas 1769, Legajo 500, ff. 122 recto y vuelto: “esttando como
estoy en estte Palacio y Casa Fuertte del Exmo Señor Marqués
de Astorga, Duque de Sessa y Vaena mi Señor, enfermo del cupero
sano de la volunta, en mi completto juizio memoria y entendimientto”.
[42]Archivo Histórico
Provincial Córdoba. Protocolos Notariales Doña Mencía.
Mateo Gómez Moreno 1733, Legajo 8032, f. 20 recto y vuelto.
Se trata del arrendamiento de un inmueble propiedad de la cofradía
sito en la plaza del Pradillo, fechado el 11 de febrero de 1733, por
el que Francisco Ubeda se comprometía a abonar 198 reales de
vellón cada año.
[43]“Que dicho D. Juan
de Alcalá Galiano Flores i Calderón deseando contribuir
al maior culto i veneración de la Imagen de Nro. P. Jesús
Nazareno i decencia de su Capilla, para que se gaste en ella ofrece
por una vez mil i cien reales de vellón por limosna o por el
titulo que se le quisiere dar i además se obliga assí
sus herederos y sucessores perpetuamente a mantener el Altar de manteles,
candeleros, frontal de jaspe i velos del Camarín de Nro. Pe.
Jesús Nazareno i con el adorno correspondiente a su maior lucimiento
= Asimismo se impone la obligación de una Memoria todos los
años de una Missa Cantada, que ha de decir en la Festividad
de la Exaltación de la Sta. Cruz dando la limosna de quinze
reales de vellón, que es a como están dotadas dichas
Missas, siendo de la obligación de dicho Convento el poner
la Sta. Cruz i dos hachas sobre la Bóbeda o Pantheón
i decir su Responso como es estilo en otras dotaciones, i para la
maior seguridad i permanencia desta Memoria, la impondrá sobre
cierta possesión, además de la general obligación
de todos sus bienes, que este D. Juan de Alcalá Galiano, sus
herederos i sucessores, han de tener derecho de propiedad en dicha
Capilla y hazer dicho Pantheon o Bóbeda a sus expensas hasta
dexarlo en la perfección de tener su losa, siendo de la obligación
de dicho Convento continuar después su losería = Que
en dicha Capilla a de poner su escaño, con tapa i llave como
es estilo en semejantes dotaciones en el sitio que se tenga por más
conveniente i en el demás sitio de la Capilla para assiento
de su familia, mugeres i domésticos, como es practico = Que
ha de poner en dicha Capilla en el lugar que parezca más cómmodo
el escudo de sus armas = Que también ha de poner para maior
decencia de la Capilla una verja de hierro para evitar el atropellamiento
del passo, i con las demás condiciones que son regulares en
semejantes casos”.
[44] Diccionario de la lengua
española, en la que se explica el verdadero sentido de las
voces, su naturaleza y calidad, con las phrases o modos de hablar,
los proverbios y refranes, y otras cosas convenientes al uso de la
lengua. En la imprenta de Francisco del Hierro, Impresor de la Real
Academia Española. Madrid 1726. La utilización de ambos
términos, nos hace saber de la dificultad de las andas del
Nazareno, para sortear la multitud de personas allí congregadas
a la entrada de esta capilla en cada madrugada del Viernes Santo.
Penitentes con sus pesadas cruces de madera, hermanos de luz, apóstoles,
evangelistas, y el prior del convento con el resto de los religiosos
dominicos. También estarían el mayordomo y demás
cargos de la cofradía junto a las autoridades locales. El problema
se acrecentaría por la multitud de personas que acompañarían
la procesión.
[45]Los religiosos dominicos
eran los siguientes: fray Baltasar de Alcalá, subprior; fray
Juan Briones, padre lector; fray Sebastián de Baena; fray Juan
Romero; fray Diego de las Doblas; fray Bartolomé Pedrajas;
fray Gregorio Izquierdo; fray Francisco Cantero; fray. Juan de Vera,
padre lector; fray Juan de Montes, padre lector; fray Manuel Galiano;
fray Martín de Quesada; fray Francisco de Lucena; fray Alfonso
Muñoz, padre lector; fray Pedro Martínez; fray Nicolás
de Escamilla; fray Francisco Ortiz; fray Diego de Priego; y fray Tomás
de Tienda.
[46]Pero hemos de tener muy
presente, que la adquisición del derecho de propiedad con patronato
de este oratorio se hizo a favor de este noble y sus descendientes,
y no alcanzaba a la cofradía de Jesús Nazareno, aunque
fuese en ese momento su mayordomo. Este título de propiedad
con derecho de patronato sobre esta capilla, sería el argumento
que alegó don José Freüller y Alcalá Galiano
en 1879, en calidad de marqués de la Paniega, contra don Francisco
Muñoz Reinoso, para que se le reconociera su calidad de hermano
mayor nato de la cofradía de Jesús Nazareno. Lo anterior
lo hemos estudiado con detalle en mi libro titulado Historia de la
Semana Santa de Doña Mencía (1800-2005), Doña
Mencía 2005.
[47]CUBERO CUBERO, M.: La Parroquia
de Nuestra Señora de Consolación de Doña Mencía
(II). En El Defensor de Córdoba. Córdoba 29 de septiembre
de 1932. Este menciano en su artículo refleja el tenor literal
de la lápida que se puso en la capilla de Jesús Nazareno.
[48]Archivo Histórico
Nacional. Ordenes Militares. Santiago. Expediente de don Juan José
de Alcalá Galiano Benegas de Saavedra. Legajo 234.“Reconocimiento
de Capilla = En dicha Villa, dicho día, mes y año, pasamos
a reconocer la Capilla que en la Yglesia Parroquia de Nra. Señora
de Consolación Orn de Predicadores de ella tiene suia propia
Dn Juan Alcalá Galiano Flores y Calderón Cavallero de
el Abito de Santiago y Marqués de la Paniega, padre de Dn Juan
Joseph de Alcalá Galiano, Segundo Teniente de Reales Guardias
Españolas, pretendiente a el Abito de Santiago, cuia Capilla
se titula de Nro. Padre Jesús Nazareno, y esta al lado de el
Evangelio, en la qual ai un retablo dorado, con dos escudos de armas,
que las de el lado derecho son una vanda = un león = tres varras
= un águila = un Castillo = una varca = candados de ules= calderas
y panes = y una corona sobre las armas, y en el otro lado ai otras
con una cruz grande de el Abito de Santiago, un Castillo = tres varras
y morrión que estas últimas son pertenecientes a la
madre de el Pretendiente D ª Juana Venegas de Saabedra, y también
tiene en la misma Capilla panteón propio para sus entierros,
y pedimos al presente Escribano nos de Testimonio de esta diligencia
y firmamos”.
[49] Archivo Histórico
Municipal Priego de Córdoba. Protocolos Notariales. Eusebio
Vicente Rosales 1752, Libro 308, Tomo 1º, fol. 220-221: “el
dicho Dn Juan de Dios que por quanto tiene hecho ajuste y conzierto
con Dn Juan de Alcalá Galiano, Cauallero del Horden de Santiago
y Superitendente Xral de los Ducados del Exmo. Sr. Duque de Sesa y
Vaena, v º de la Uilla de D ª Mencía, de hazer un
retablo para la Yglesia y Conuento del Sr. Santo Domingo de la expresada
V ª que se a de colocar en el colateral dro de la Capilla Maior
de dicha Yglesia según la traza que para dicho efecto se halla
firmada del referido Dn Juan Galiano y con todos los adornos, altura
y ancho que dicha traza demuestra todo ello en precio y quantia de
quattrozientos ducados de uellon en que se incluien quatro esculturas
la una de Sr. Sn Miguel, otra de Sr. San Raphael, otra de Sr. San
Antonio y la última una medalla de Sr. Santiago de bajo relieue
en el cuerpo alto y asimismo los chicotes desnudos que demuestra dicha
traza, cuio Retablo a de dar concluido y sentado perfectamente para
el día de Sr. San Juan que vendrá de setecienttos y
cinquenta y tres, o antes todo el tiempo que el otorgante pudiere”.
[50] Archivo Parroquial Doña
Mencía. Hijuelas. Don Antonio Alcalá Galiano Flores
y Calderón, fue teniente coronel y gobernador de Popayán.
Otorgó su testamento el 30 de octubre de 1761, y en la cláusula
que transcribimos dispuso el dorado y adorno del citado retablo: “Mando
que de sus caudales se finalize a toda perfección el Camarín
de Nuestro Padre Gesús Nazareno que esta en la Capilla de nominado
Señor Don Juan de Alcalá Galiano su hermano, en dicho
Convento Parrochia, y que también se dore el Retablo de dicha
Capilla”.
[51]Archivo Histórico
Provincial de Córdoba. Protocolos Notariales Doña Mencía.
Pedro Gómez Moreno, Legajo 8045 f. 145-146.
[52]Archivo Histórico
Provincial Córdoba. Protocolos Notariales Doña Mencía.
Pedro Gómez Moreno, Legajo 8046, f. 185-187.
[53]Archivo Histórico
Provincial Córdoba. Protocolos Notariales Cabra. Antonio Nogues
Salas 1769, Legajo 500, ff 124 y 125: “Y quando la volunttad
de Dios Nro. Sr. fuere servido de me llebar de estta presentte vida,
quiero que mi cuerpo sea sepulttado en el Pantteón y enterramiento
de mi Capilla que es la de Nuesttro Padre Jesús Nazareno, sitta
y serbidera en la Colatteral primera que estta denttro de la Maior
de la Yglesia Parrochial de Nuesttra Sra. Sta. María de Consolazion,
Orden de Predicadores de dicha Villa de D ª Menzia, para lo cual,
mi cadáver sea vestido con el Milittar Habito de mi Orden,
y que en la caja , entierro y funeral se haga con la ponpa y aparatto
que sea de la volunttad de mis hijos y herederos maiores que e de
nombrar, en los cuales resigno la mía, para que lo dispongan
a su arbittrio, y como les pareziese a la maior desencia, pagándose
el todo del ymporto de sus derechos y gastos de mis vienes y caudal
teniendo presentte dichos mis herederos es mi volunttad asisttan a
mi entierro, Vigilia y Ofizios de Yglesia hastta la sepultura, cinquentta
Pobrres con hachas enzendidas y que a cada uno de ellos se les de
limosna por una vez de dos reales de vellón, lo que se haia
de cumplir por dichos mis herederos con lo demás dispuestto
por mi en esta partte, con lo que por si difieren y fuere de su arbittrio
según la faculttad que les dejo = Y si la voluntad Dibina fuese
serbida de que acaezca mi fallezimiento en esta Villa de Cabra, para
que se verifique la mía de que se halla de dar y de sepultura
en el Pantteón de mi citada Capilla de Jesús Nazareno
de dicha Parroquial Yglesia de la citada Villa de D ª Mencía,
quiero que luego que lo tal suzeda se conduzca dicho mi cadaver a
la expresada villa de D ª Mencía a las casas que allí
tengo de mi hauitazion y morada, disponiéndose estta conduzión
a dispozisión y volunttad de los dichos mis herederos, entendiéndose
para si acaeciese esto que la asisttencia de dichos cinquenta Pobres
a de ser de mis casas en dicha Villa hastta el Pantteón donde
a de quedar dicho mi cadaber, cuios gasttos asimismo han de ser sattisfechos
de mis vienes y caudal, y la facultad a que conzedo a dichos mis herederos
es amplia a todos ellos y a cada uno de por si ynsolidum, de forma
que qualesquiera de ellos que se halle en mi asisttencia a el tiempo
de mi fallezimiento pueda disponer y ebaquar lo que dejo ordenado
sin que los ottros puedan dezir sobre ello cosa alguna en ningún
tiempo”.
[54] VALERA, J.: Obras Completas
I Madrid 1966 (5ªedición), p. 209.
[55]Archivo Histórico
Provincial Córdoba. Protocolos Notariales Doña Mencía.
Pedro Gómez Moreno, Legajo 8035 ff. 163-168. Salvo que hagamos
una cita expresa, todas las que hagamos referidas a esta capilla en
este capítulo, se refieren a este documento, relativo a la
donación a don Juan Santos Valera Roldán de la capilla
de Santo Domingo de Guzmán.
[56]Archivo Histórico
Provincial Córdoba. Protocolos Notariales Doña Mencía.
Testamentarías y tutelas Legajo 8143, testamentaría
de don Juan Santos Valera Roldán. Inventario de escrituras:
“Rl executoria que se le puso numero ochenta y tres, la que
esta en uitela forrada en terciopelo encarnado, grauada de plata,
con real sello que le acompaña pendiente de una cadena de plata;
cuya real executoria es declaracion de nobleza e idalguia de sangre
de Dn Antonio Ualera Roldán, padre del defunto Dn Juan Stos
Ualera concedida al susodicho, sus hijos y desendienttes como descendientes
de uno de los ueinte y siete caualleros hijosdalgos de sangre de las
montañas de leon, su tada en la ciudad de barcelona a ueinte
y ocho de nouiembre del año de mil seteztos y uno”. Sobre
la genealogía de los Valera y su relación con Doña
Mencía es imprescindible el libro de Gregorio Sánchez
Mohedano titulado Don Juan Valera y Doña Mencía, cuya
2ª edición fue publicada por el Ayuntamiento de Doña
Mencía en el año 2001.
[57]Archivo Histórico
Provincial Córdoba. Protocolos Notariales Doña Mencía.
Testamentarías y tutelas Legajo 8143, testamentaría
de don Juan Santos Valera Roldán: “ Declaro e sido Collegial
en el mayor del Señor obispo de Quenca, Unibersidad de Salamanca,
y en agradecimiento de auer sido yjo de aquella casa y vestido su
veca, mando se el entregue zinquenta ducados dando auiso al Señor
Rector para su perzivo”.
[58]Archivo Histórico
Provincial de Córdoba. Protocolos Notariales Doña Mencía.
Testamentarías y tutelas Legajo 8143, testamentaría
de don Juan Santos Valera Roldán. Escrituras: “tres essrras
de censos a fauor de la capellanía que pogzaba el defunto Dn
juan Stos Ualera, fundada en la Uilla de Castro del Rio por Dª
María de Corua y roldán, y a su continazión ay
autos executivos por dicho censo”.
[59]Archivo Histórico
Provincial Córdoba. Protocolos Notariales Doña Mencía.
Testamentarías y tutelas Legajo 8143, testamentaría
de don Juan Santos Valera Roldán: “Declaro soy poseedor
del mayorazgo que fundaron mis tíos los Señores Dn Pedro,
Dn Salbador Balera Roldán y Dn Antonio Balera Roldán
mi padre”.
[60] Archivo Histórico
Municipal Doña Mencía. Legajo 243 Obra Pía y
Vínculo de Pedro Valera: “Sepan quantos esta escritura
de fundación de Mayorazgo, vínculo, Patronato y Donación
yrrevocable uieren, como nos los Ldos Dn Pedro Ualera Roldán,
Presuitero, Comisario del Santo Oficio de la Inquisisión de
la Ciudad de Cordoua, Dn Salbador Ualera Roldán, Presuitero
y Vicario de las Iglesias de esta uila de Dª Mencía, y
Dn Antonio Ualera Roldán, familiar de dicha Santa Inquisisión,
todos tres hermanos, uecinos y naturales que somos della, hixos legítimos
y de legítimo matrimonio de Dn Juan Valera Roldán y
Dª Marina Rubio, nuestros padres y señores defuntos, uecinos
y naturales que fueron de esta dicha uilla, decimos que por quanto
nosotros tenemos mucha uoluntad afecto y cariño a nuestra sangre,
parientes y linaje, y tenemos tratado y conferido entre nosotros tres
el fundar una mayorazgo de nuestras haciendas por hallarnos como nos
hallamos, con uastantes uienes así para alimentarnos, como
para poder fundarlo en atención a que separándole a
dicho mayorazgo, los uienes que adelante yran declarados nos quedan
otros suficientes para nuestra decente congrua y sustentación;
y considerando que los uienes que quedan uinculados son perpetuos
en un linaje, para siempre jamás, y al contrario si quedan
sueltos se uenden o enagenan disipan y distruien en brebes años,
y mirando por la conserbación desencia y lustre de nuestra
familia”. La escritura fundacional no se encuentra en los protocolos
notariales correspondientes a esa fecha y escribano, por lo que es
preciso consultar este documento.
[61]Archivo Histórico
Provincial de Córdoba. Protocolos Notariales Doña Mencía.
Testamentarías y tutelas Legajo 8143, testamentaría
de don Juan Santos Valera Roldán: “Declaro que tengo
a mi cargo la administrazion e la obra pía que fundó
para clazes mi tío Dn Pedro Valera Roldán es mi voluntad
se ajuste la quenta y q se pague lo que yo debiese = y para aumento
de la obra ía mando una deuda que me deuen de nueve a diez
mill reales los erederos de Dn Joseph de los Cobos, vezinos de la
villa de Luque, y mis albazeas procuren su cobranza”.
[62] Archivo Histórico
Provincial Córdoba. Protocolos Notariales Doña Mencía.
Testamentarías y tutelas Legajo 8143, testamentaría
de don Juan Santos Valera Roldán: “Yt dos tomos, cuerpo
de el dro civil; yt dos tomos Escuela del derecho civil; yt un libro
curia filípica; yt tres tomos de Antonio Gómez con adicciones
de Ayllon; yt un tomo, Alphonso de Olea; yt dos tomos Moral de Villa
lobos; yt un tomo henado; yt un 6omo, política de Uilla Diego;
yt un tomo de zesiones de Oleo; yt un tom de Oserbaciones; yt dos
tomos de Machado; yt. un tomo [...] Angelino; yt un libro, Constituciones
del Colegio Mayor de Quenca; yt un tomo Vetes de donaciones; yt un
tomo Disputas del dro; yt otro tomo de Vetes, Práctica de Juan
de Luco; yt otro tomo de vets sobre los títulos de posesión
de uienes; yt un tomo de Vinio; yt. Dos tomos de Dn Quijote; yt la
Carta Pastoral del Yltmo Señor Obispo de Corua Dn Miguel Zervían”.
[63]CANTERO MUÑOZ, A.:
Las fiestas del Corpus Christi en Doña Mencía (Córdoba)
durante la segunda mitad del siglo XVIII. En Actas del Simposium Religiosidad
y Ceremonias en torno a la Eucaristía Tomo I Madrid 2003, pp.
410-428.
[64] Archivo Histórico
Parroquia Doña Mencía. Cofradías. Estatutos y
Libros de Cabildos de la cofradía de Nuestra Señora
del Rosario: “Y desde oi día dos de febrero de 1755,
el M. R. P. Pdo. Francisco de Aguilar Prior y Rector de este Convento
y Parroquia de Nra. Señora de Consolación de esta Villa
de Doña Menzia; el Sr. Don Juan Jph Roldán Galiano Hermano
Maior de esta Cofradía y el Rdo. P. Fr Francisco Cantero Capellán
de dicha Cofradía, nombramos por Hermanos Seises, a los Señores
Dn. Geronimo Ortiz Cubero Presvitero, Dn. Juan Santos Valera, don
Pedro Jph Valera, Dn. Vicente Ortiz Cubero, Dn. Estevan de Parias
y Dn. Pedro López Cubero, y por Auidantes a Dn. Jacinto Roldán
y Valera y a Don Juan Jph. De Saabedra y Peñalosa: y por muñidor
al Hermano Luis Ruiz y por Escrivano de la Cofradía y Hermandad
de Entierros al dicho D. Juan de Saabedra”.
[65]CANTERO MUÑOZ, A.:
Religiosidad Popular y Semana Santa en la Iglesia Dominicana de Doña
Mencía, Siglos XVI-XVIII Córdoba 2003 p. 250.
[66]Archivo Histórico
Provincial Córdoba. Protocolos Notariales Doña Mencía.
Testamentarías e Hijuelas, Legajo 8143. El protocolo notarial
que recogía esta última voluntad no se conserva en el
citado archivo, y en la testamentaría de don Juan Santos Valera
Roldán hay un testimonio fechado el 25 de mayo de 1759 por
el escribano Pedro Gómez Moreno.
[67]Archivo Histórico
Provincial Córdoba. Protocolos Notariales Doña Mencía.
Testamentarías e Hijuelas, Legajo 8143, testamentaría
de don Juan Santos Valera Roldán.
[68] Archivo Catedral Córdoba.
Relación de las Memorias Perpetuas de Misas Cantadas y Resadas
que están fundadas y dotadas en este Convento Parroquia de
Nra Sera de Consolación, según la razón que con
la más exquisita diligencia se ha podido sacar de los Protocolos,
escripturas y papeles que se hallan en su Archivo f. 83 r: “Se
le donó por el Convento la Capilla de Nro. Pe Sto. Domingo
con sepultura para el, sus descendientes y las personas que el Patrón
quisiese, con obligación de mantener perpetuamente el Altar
de Manteles, candeleros, atril, cruz, ara y velo, y poner un frontal
y grada de jaspe; y a mas de esto entrego un mil y cien reales de
vellón, e impuso una Memoria de Missa Cantada con Responso
en el día de Todos los Santos, poniendo el Convento la Cruz
Alta y dos Hachas sobre su sepulcro, y la dotó con quince reales
sobre seis zelemines y medio de olivar, inmediatos a la Hermita de
Sta. Catalina. Y el Convento se obligo a mantener a su costa la lampara,
que esta en dicha Capilla y concedió a este Dn Juan Santos
y los suyos escaño con tapa y llave en el sitio inmediato al
Altar”.
[69] Archivo Histórico
Provincial Córdoba. Protocolos Notariales Doña Mencía.
Testamentarías y tutelas, Legajo 8143, testamentaría
de don Juan Santos Valera Roldán.
[70]CUBERO CUBERO, M.: La Parroquia
de Nuestra Señora de Consolación (II). En El Defensor
de Córdoba. 29 septiembre 1932.
[71]Archivo Histórico
Provincial Córdoba. Protocolos Notariales Doña Mencía.
Testamentarías y tutelass, Legajo 8143, testamentaría
de don Juan Santos Valera Roldán.
[72] Archivo Histórico
Provincial Córdoba. Protocolos Notariales Doña Mencía.
Mateo Gómez Moreno 1746 Legajo 8037, f. 164 recto y vuelto.
[73]Archivo Histórico
Provincial Córdoba. Protocolos Notariales Doña Mencía.
Testamentarías y tutelas, Legajo 8143, testamentaría
de don Juan Santos Valera Roldán: “ siendo a ora de las
quatro de la tarde poco más o menos, el Señor Lizdo
Dn Andrés Ubalde Roldán, Abogado de los Reales Consejos
Corregidor de esta Uilla, asistido del presente Essno y ministros
ordinarios passo a las casas donde auitada se [...] cadáber
Dn Juan Santos Ualera Roldán, las que están en la calle
de Arriba de esta nominada Villa, en las que auia grande confusión
de quebranto entre parientes y domésticos de dicho Dn Juan
se auia muerto repentinamente por lo que dicho Señor Corregidor
sin dilación alguna e yo el Esno subimos y entramos en la sala
prinzipal de dichas casas mortuorias, y en un alcoba de dicha se la
vi yo el Esnno tendido y cadáber al rreferido Dn Juan Santos
Valera de que doy fee”.
[74]Constituciones Synodales
del Obispado de Córdoba hechas y ordenadas por Su Señoría
Ilustrisima Don Francisco de Alarcón. Córdoba 1667.
Título Octavo, Capítulo 1º.
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